LA PUEBLA DE CAZALLA

LA PUEBLA DE CAZALLA

viernes, 3 de diciembre de 2010

LETRISTA Y PINTOR DE CANTE JONDO "FRANCISCO MORENO GALVÁN"

FRANCISCO MORENO GALVÁN, EL PINTOR DE LAS LETRAS FLAMENCASFernando González-Caballos
Francisco Moreno Galván (La puebla de Cazalla, 1925-1999), aún era un chiquillo cuando empezó a seguir a los gitanos en los tratos que durante la feria hacían. De este modo aguardaba a que terminasen los negocios y comenzara el cante, para así poder disfrutar con la afición que ha llenado toda su vida. Sin embargo había algo que no cuadraba en todo aquello:

Es cierto que en el cante flamenco, cómo en otras músicas, tendemos a identificarnos con las letras e historias que les han ocurrido a otras personas en diferentes situaciones o circunstancias. A pesar de ello, Francisco se preguntaba y respondía lo mismo un día tras otro;
"Me gustaba el cante, pero veía que las letras eran siempre las mismas y me molestaba que aquel gitano o aquel aficionado no cantara otra cosa -penas y alegrías- que ya había oído a otros".

De este modo surge aquella inevitable inquietud por el flamenco y su temática. Evidentemente Moreno Galván ha sido mucho más que un simple letrista, ya que si amplia ha sido su labor literaria, mucho más rica y personal ha sido su vertiente pictórica. De este insigne morisco se ha llegado a decir que es el más importante expresionista andaluz de todos los tiempos. Lo que se puede afirmar sin ningún genero de dudas, es que ha sido el pintor que mejor ha retratado el flamenco. Cante, toque y baile se reúnen en su obra de un modo único e inigualable. Silverio, La Niña los Peines, Carmen Amaya, Fernanda, Diego del Gastor, Juan Talega, Paco Valdepeñas y otros muchos artistas le sirvieron de inspiración.

Lógicamente, aquella fuerte personalidad influyó en sus paisanos, sobre todo en un grupo de amigos que al abrigo del bar Central, se reunían para hablar, cantar y disfrutar una noche tras otra con la celebración del arte andaluz por antonomasia. Fue en este ahora histórico lugar donde surgió la idea y se concibió el Festival de Cante Jondo de La Puebla. Allí se reunían noche tras noche. Fernando el del Central, Pepe el Cacha, José Menese, Miguel Vargas, Diego Clavel, Cristino Raya, Moreno Galván y hasta algunos artistas de los pueblos cercanos que se acercaban en ocasiones a pasar un rato y disfrutar de la compañía de estos grandes aficionados. Por aquel local han desfilado nombres tan importantes para la historia del flamenco cómo los de Paco Laberinto, El Berza de Jerez, Farruco, Juana la del Pipa, Enrique el Cojo, etc.

Moreno Galván ha sido un pintor de inspiración. Siempre llegaba con el tiempo justo al final de sus trabajos, que en la mayoría de los casos hacía por encargo. Aunque residió en Madrid durante algunas temporadas, donde entabló relación con Chumy Chumez, Antonio Mingote, Fernando Quiñones, Antonio Gala, J.M. Caballero Bonald, Sánchez Dragó, etc, lo que a Francisco realmente le gustaba era pasear, trabajar y convivir con su gente en la Puebla. Todos los que le conocieron dicen de él que era una persona bondadosa y desprendida hasta el extremo de que todo lo que tenía o ganaba con su trabajo era puesto a disposición de sus amigos. Incluso se dice que tenía una talega llena de dinero colgada en su estudio y a la que todo el que tenía alguna necesidad recurría sin ningún compromiso.

Nadie ha abordado la renovación de las letras flamencas cómo él. La huella dejada por Moreno Galván ha calado hondo entre los aficionados al flamenco. Nadie hasta la fecha se había atrevido a escribir una letra nueva a palos en los que hasta entonces la elección estaba marcada por la escasez. La Petenera, la Farruca, el Garrotín, la Mariana, cantes que contaban con letras hasta entonces inamovibles. De este modo Francisco revolucionó el cante y encontró en la figura de José Menese a un joven, que se ajustaba a su idea de cómo había que decir el cante. Menese era un árbol joven pero recio al que se propuso con todas sus fuerzas alzar recto y sin torceduras.
La censura reprimió en no pocas ocasiones su pluma, pero la habilidad de Francisco supo sortear las trabas que el régimen le imponía, de modo que ni José Menese ni él mismo tuviesen que esconderse de nada ni de nadie. Aquellas letras siguen siendo modernas y actuales si se las compara con las recopiladas por Demófilo y las escritas por el mismo García Lorca. El verdadero trabajo de este pintor y poeta ha sido el de llevar a cabo una readaptación de la temática de las letras para traerla a nuestros días. Aquello le trajo más de una discusión con artistas y estudiosos del flamenco cómo Antonio Mairena, Juan Talega y otros que se mostraban contrarios a su labor. Sin embargo el tiempo ha dado la razón a quién la tenía, ya que las letras de Francisco suenan en la actualidad tan flamencas cómo las del cancionero popular.

"Señor que vas a caballo/ y no das los buenos días/ si el caballo cojeara/ otro gallo cantaría/ (Tientos)".

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